La Asamblea General de la Federación Extremeña de Caza ha reelegido hoy a José María Gallardo como presidente de la entidad. Gallardo llegó al cargo en 2013 y ahora inicia su tercer mandato “con las mismas ganas, ilusión y determinación”.

José María Gallardo ha lanzado un discurso muy crítico hacia el “abandono político” que siente el sector cinegético, puesto que muchas administraciones “parecen haber renunciado a defender los derechos de los cazadores y se han puesto de forma descarada de lado de la ideología del animalismo y del ecologismo”. Es hora, ha insistido, de hacer “una llamada de atención a nuestros representantes políticos y de recordarles que tienen la obligación de defender los intereses de los ciudadanos cazadores a todos los niveles, en Extremadura, en España y en Europa”.

Según ha explicado a su intervención, el objetivo es seguir avanzando en la hoja de ruta marcada en los últimos años, con unos objetivos claros y con un equipo “preparado para afrontar los retos de este siglo”. En este sentido, ha señalado que “es imprescindible priorizar nuestro trabajo e impulsar la investigación, la comunicación y la formación, a la vez que damos un inmejorable servicio técnico para la gestión de cotos, la seguridad de sus socios, y el desarrollo del calendario deportivo”. Todo ello “sin dejar de lado la imprescindible agenda institucional y política”.

El presidente de FEDEXCAZA ha recordado que el sector cinegético tiene actualmente muchos frentes y amenazas abiertos, por lo que es “el momento de apretar los dientes y de trabajar aún más, si es que eso es posible”. En esta línea ha recordado temas en los que se está trabajando intensamente, como la tórtola, el plomo, el silvestrismo, la perdiz, las migratorias y el desarrollo del reglamento de la Ley de Caza de Extremadura.

A la hora de hacer balance, además del desarrollo de una apuesta decidida por la profesionalización de la entidad, ha resaltado que FEDEXCAZA se ha convertido “en una entidad de referencia, transparente y respetada dentro del mundo de la caza”.

Asimismo, ha puesto en valor que en los últimos años la Federación esté siguiendo una hoja de ruta clara con unos compromisos perfectamente definidos, “con la comunicación de cara al sector y también a la sociedad en general; con el relevo generacional, con nuestros jóvenes; con la investigación propia y con la ajena, con la Fundación Artemisan y con el sector investigador en general; con la batalla política y las nuevas políticas”.

De cara al futuro, además de las líneas estratégicas marcadas, ha apuntado que por encima de todo hay un objetivo transversal que es el que define cada una de las decisiones y medidas que se adoptan, como es “la defensa de la caza y de los cazadores por encima de todo y de todos”. Así, ha insistido en que el sector se enfrenta a un momento muy complicado en el que “no hay soluciones mágicas ni caminos fáciles; solo trabajo, trabajo y más trabajo”.

Y es que “es imprescindible trabajar en la defensa firme de los derechos y libertades de los cazadores ante la ideología animalista y ecologista, una de las principales amenazas que afronta el sector”.