CARTA ABIERTA A UN SINVERGÜENZA
Sr. Antonio de la Dueña Armida, le prometo que he intentado pasar por alto sus palabras y concienciarme de que usted lo hizo en un momento en el que le pudo un ataque de ira y de locura contra los cazadores, pero me es imposible no dedicarle unas palabras. Intento por un segundo pensar como [...]









