El pasado mes de enero, los responsables de la Federación Extremeña de Caza nos hicieron llegar a las juntas directivas de las sociedades federadas una encuesta con objeto de obtener datos que aportar al Consejo Extremeño de Caza, con vista a la futura Orden General de Veda.

En ella se recogen puntos que nos parecen muy positivos, como la ampliación del período hábil de caza de zorros con perros de madriguera hasta el 26 de abril, o la autorización de control de meloncillos con armas de fuego por daños.

Sin duda, uno de los apartados que más diversidad de opinión traerá consigo, será el del cierre de la temporada del conejo el 30 de noviembre, pues las opiniones de los socios son muy dispares, entre otras razones porque primero hemos de concienciarnos de que los tiempos han cambiado, de que no podemos salir al campo a arrasar, de que la hemorragia vírica está provocando una gran mortandad, por lo que se buscan soluciones que no pasen únicamente por la vacuna y tal vez una de ellas sea cerrar la temporada con antelación para evitar matar conejas en cría. Más importante sería concienciar al socio de la necesidad de mantener madre en el campo, de respetar la caza.

Y ya que hablamos de recuperar la poca madre que queda, llamamos la atención sobre el artículo que publicó el periódico Hoy, el 2 de febrero de 2015 en el que se lee”… la Asociación para la Conservación de la Naturaleza y Caza de Extremadura cree que se deben controlar las repoblaciones de conejo y perdiz para evitar que el impacto de enfermedades específicas siga creciendo en ambas especies (…), pidiendo un control exhaustivo de estas a Gobierno de Extremadura”. En palabras de su vicepresidente”,… la Administración debería poner remedio a las enfermedades sobre todo a la hemorragia vírica(…) la llegada de conejos de fuera de Extremadura puede potenciar la cepa”. A ello añade que sólo se hagan sueltas de perdices cuya pureza se encuentre entre el 80 y 90%.

Una nueva voz se une a lo que antes ha pronunciado, en el mismo sentido, la Federación Extremeña de Caza, que presentó hace un año más de 10.000 firmas a favor de la recuperación de la caza menor con propuestas como la supresión de ciertos productos fitosanitarios, obtención de una vacuna para el conejo, aumento de la temporada de caza del zorro, flexibilización en las autorizaciones para el control de predadores, crear una línea de ayudas y la necesidad de un código de buenas prácticas agrarias. Algunos de estos puntos se han conseguido caso de la ampliación de la temporada para la caza del zorro, la flexibilización en autorizaciones para control de predadores o la línea de subvenciones que ha promovido la Consejería, a la que pedimos, nuevamente, no se demore en su pago.

Una pequeña reflexión, ¿por qué ACONCAEX, Federación Extremeña y  todas las asociaciones interesadas en la recuperación de la caza menor no se unen para hacer un frente común?