Para llevar a cabo la práctica físico-deportiva del Rececho de corzo es mejor estudiarlo con antelación (Gamonales y León, 2014). De esta manera, se sabrá que individuos nos interesan abatir; y se conseguirá abatir al corzo en los lugares donde están establecidos y no se vagueará por el campo sin un objetivo claro. Aún así esto no es una exigencia imperiosa, porque la experiencia puede dictar más o menos donde se debe encaminar nuestros pasos, sin haberlo confirmado antes (Segovia, 2010). Teniéndose en cuenta lo citado anteriormente, algunos consejos para tener éxito en la práctica físico-deportiva de la caza del rececho de corzo son:

– Estar en forma física para afrontar las largas Jornadas de Rececho de corzo. Para ello, se recomienda realizar actividad física adicional moderada durante al menos 30 minutos al día. Por ejemplo realizar ejercicio cardiovascular (de 4 a 6 horas semanales, en 3 a 5 sesiones de entrenamiento), ejercicios de fuerza-resistencia (2-3 veces a la semana en sesiones de 60-90 minutos) y ejercicios de estiramientos (a diario). De esta manera, se evitará lesiones y accidentes durante la actividad cinética y a que el colectivo de los cazadores goce del respecto de todos (Gamonales y León, 2015a, 2015b y 2015c).

Durante las jornadas de caza, los cazadores deberán mantener estados óptimos de atención y concentración, tan sólo de esta manera podrán minimizar al máximo los riesgos para las personas que la practican y para terceros.

– Estudiar el terreno y mejores horas. Los corzos son animales territoriales desde que descorrean hasta después del celo. Conocer el territorio va a permitir al cazador y guía conocer dónde se encuentra cada macho. Es importante dejar que sean ellos, los que se muestren, por lo que el cazador y guía de rececho de corzo se deben mover lo menos posible y ser muy sigilosos. Respecto a las mejores horas para abatir un corzo se recomienda al amanecer y en el crepúsculo. En estas horas será más fácil su localización.

– La ropa y las botas. Han de ser ligeras, de manera que permita al cazador desenvolverse con facilidad en el medio natural. Dependiendo la estación del año así como el terreno cinegético, se utilizará más protección o no (abrigos), porque es posible que durante un rececho haga frió. Por lo tanto, será necesario preverlo con antelación. Las prendas ligeras y transpirables permiten la eliminación de la sudoración que se produce al caminar a la misma vez mantiene al cazador seco. Las botas deben ser cómodas y suaves, de manera que no castiguen a los pies. Se recomiendan que sean impermeables. Hay numerosos tejidos tipo Gore-Tex que son muy recomendables. Las botas deben evitar torceduras.

– El rifle y el visor. Ambos deben ser lo más ligeros posible, de manera que durante la Jornada de Caza no suponga una excesiva carga para el cazador. El rifle debe ser de un calibre pequeño acorde al tamaño del corzo, ya que es el menor de los cérvidos. Respecto al visor es fundamental que tanga una buena calidad de aumentos y lo más luminoso posible. La mayoría de los disparos se realizan con poca luz.

– La óptica. Llevar unos buenos prismáticos es fundamental para tener éxito en los recechos. Por ejemplo unos prismáticos 7×42, 8×30 o 8×42 son buenos por su tamaño, ligereza y manejabilidad.

Gamonales, J. y León, K.

Facultad de Ciencias del Deporte (Cáceres)

Referencias bibliográficas.

GAMONALES, J. y León, K. (2014). La caza en España. Las capacidades físicas del cazador. Universidad de Extremadura. Cáceres.

GAMONALES, J. y León, K. (2015a). La caza como práctica físico-deportiva: principales lesiones del cazador. Revista Caza y Safaris. 368.

GAMONALES, J. y León, K. (2015b). La preparación física del cazador. Revista Caza y Safari.___ 367.

GAMONALES, J. y León, K. (2015c). La fatiga como factor determinante en las jornadas de caza. Revista Digital CazaFederada. 41:15

SEGOVIA, S. (2010). Formas de caza el corzo. Club de Caza. Disponible en http://www.clubcaza.com/ (Consultado 06-02-2016).