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Carlos Zahínos. Director Clínica Veterinaria Amantea.

La Leishmaniosis

Escrito por amantea - 19 04 12.
Categoría: Entradas.

phlebotomusLa leishmaniosis es una enfermedad parasitaria zoonótica transmitida por un vector y causadas por protozoos del género Leishmania. Es  muy común en la cuenca mediterránea, con mucha prevalencia en el centro y sur de España y endémica en Extremadura.

EPIDEMIOLOGÍA

En el ciclo biológico de Leishmania infantum intervienen dos hospedadores: el perro y el flebotomo, adquiriendo dos formas diferentes en cada uno de ellos, promastigote en el flebotomo y amastigote en el perro.

El vector, Phlebotomus perniciosus, es una mosca de menos de 3 mm, de hábitos nocturnos y crepusculares, habita en árboles, cuevas, nidos o madrigueras de mamíferos que se alimenta de fuentes naturales de azúcar o savia. Pero la hembras  también se alimentan de sangre para preparar la puesta de huevos, en ese momento es cuando entran en contacto con los perros o personas.

Cuando un flebotomo infectado pica a un perro transmite los promastigotes de leishmania, éstos son fagocitados por los macrófagos de la epidermis, donde se transforman en amastigotes, se multiplican y acaban por romper el macrófago expandiéndose e infectando a otros macrófagos. El ciclo de la Leishmania se completa cuando el flebotomo pica a perros infectados desarrollando en su tubo digestivo la transformación de amastigotes en promastigotes.

Cuando el perro se infecta pueden ocurrir diversos procesos: eliminación del parásito, hay un 15% de perros que pueden eliminarlo sin sufrir alteraciones patológicas, infección parasitaria sin sintomatología clínica, hasta en un 50% de los casos, y infección activa con signos clínicos.

La leishmaniosis tiene un largo periodo de incubación llegando hasta más de un año, por lo que en zonas endémicas un solo síntoma de posible leishmaniosis debe ser controlado con un diagnóstico precoz.

CUADRO CLÍNICO

El cuadro clínico es muy variable de un perro a otro. Podemos dividir el cuadro clínico en dos tipos de procesos patológicos, leishmaniosis cutánea y leishmaniosis visceral, aunque en muchos casos se encuentran conjuntamente.

La leishmaniosis cutánea puede producir lesiones localizadas como “chancro de inoculación” en abdomen, pabellón auricular y otras zonas desprovistas de pelo, muy parecida a la lesión producida en el ser humano, teniendo tres fases, primero eritema después úlcera y por último cicatriz. Hay otras formas cutáneas más generalizadas como lesiones queratoseborreicas con pérdida de pelo y descamación en cabeza y extremidades, formas ulcerativas en orejas o almohadillas, formas nodulares, erupciones generalizadas, hiperqueratosis nasal, onicogriposis.

La leishmaniosis visceral tiene tanto sintomatología inespecífica (adelgazamiento, inapetencia, atrofia muscular, anemia no regenerativa o linfadenomegalia) como específica (alteraciones renales, hepáticas, digestivas, oculares, poliartritis o hemorragias como epistaxis, hematuria o melena).

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se realiza normalmente con un test rápido, con técnica ELISA o inmunocromatografía  en unos minutos.

Junto con el diagnóstico es necesario realizar un perfil bioquímico, hematológico y de orina para valorar las posibles alteraciones hepáticas, renales o sanguíneas que tenga el paciente.

TRATAMIENTO

Los tratamientos existentes en el mercado actual para la Leishmaniosis canina son varios: Leishmaniostáticos como el alopurinol y leishmanicidas como los compuestos antimoniales (glucantime) o la miltefosina (milteforan), usando uno u otro según el estado de salud del paciente. 

Recientemente Laboratorios Esteve ha presentado un nuevo tratamiento contra la leishmaniosis, llamado LEISGUARD, cuyos estudios previos han sido saticfactorios al aumentar la inmunidad celular del animal y así evitar que se desarrollen los signos clínicos.

CONTROL PREVENTIVO

El control de la leishmania actualmente se basa en la prevención. 

Existen diferentes formas de prevenir la enfermedad: 

-. Repelentes, para evitar la picadura del flebótomo e inoculación del parásito. 

    – SCALIBOR, de laboratorios Merk, es un collar a base de Deltametrina, que va liberando gradualmente el principio activo durante los seis meses de duración del producto.   

    – ADVANTIX, de laboratorios BAYER, son pipetas con imidaloprid y permetrina, que durante tres semanas protegen de las picaduras de los flebotomos en un 90%.

-. Vacuna CANILEISH y LEISGUARD, que actúan aumentando la inmunidad celular del perro para que ante una posible inoculación del parásito, el sistema inmune del animal lo elimine o lo mantenga aislado e inactivo.

El protocolo a seguir con la vacuna CANILEISH, de laboratorios VIRBAC, es de tres dosis vacunales a distancia de 21 días cada una y una revacunación anual, realizando un test previo a la vacunación para confirmar que es seronegativo el perro.

El protocolo de LEISGUARD, de laboratorios ESTEVE, es una solución oral administrada como 1ml cada 10 kg cada 24 horas durante un mes, con repetición del tratamiento cada 4 meses en zonas endémicas como Extremadura.

CONCLUSIONES

La Leishmaniosis es una enfermedad muy extendida en nuestra zona con un gran número de perros infectados que no están diagnosticados, con un alto riesgo zoonosis (transmisión al ser humano).

Se tiene impedir la transmisión a perros sanos con pautas de medicina preventiva como la vacunación y los repelentes.

Los controles preventivos anuales pueden ayudar a conseguir un diagnóstico precoz antes de que sea demasiado tarde.

Debemos luchar con todos los mecanismos que tenemos para que esta enfermedad no continúe avanzando y poco a poco ir erradicándola.